Una mirada al pasado reciente: crisis de 2008 (I)

A más de tres años del anuncio del inicio de la crisis del 2008, con la quiebra de la calificadora Lehman Brothers, una nueva crisis se desarrolló por todos los rincones del mundo. A pesar de los esfuerzos para presentarla como algo independiente de la anterior, la realidad es que se trata de su continuación, lo cual nos habla de algo que, por lo menos en algunos aspectos, tiene un elemento novedoso.

Igualmente queda evidenciado que la tan cacareada recuperación fue un sueño de opio de las mismas calificadoras, que fueron, en parte, responsables de aquella crisis. Ahora, en el colmo del simplismo, estas calificadoras pretenden achacar la responsabilidad de lo que se ha dado en llamar la crisis de sobreendeudamiento a la poca pericia de algunos gobernantes que se han endeudado por encima de sus posibilidades de pago.

La realidad es que tanto la crisis del 2008 como la del 2009 nos hablan de problemas estructurales que son intrínsecos al neoliberalismo, donde nos encontramos con el fenómeno de una dinámica de asegurar mecanismos de ganancias para los grandes empresarios trasnacionales por medios no productivos.

La crisis de endeudamiento no es, en ese sentido, fruto de la existencia de Estados caros como producto del peso del sector social en la economía, sino de la subvención que, desde el Estado, se efectúa a las grandes firmas financieras. En cada uno de los países europeos y en Estados Unidos se repite esta constante.

Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, en particular en los Estados Unidos, pero no nada más ahí, las deudas de las familias se convirtieron en deudas de los organismos financieros, y éstas, por la intervención del capital público para el rescate de los organismos financieros, en una deuda pública.

Uno de los casos más patéticos lo encontramos en Irlanda, donde se utilizaron 50 mil millones de euros (la tercera parte del PIB de ese país) para lograr el rescate de la banca que opera en ese país. En particular, se utilizaron 29 mil para rescatar únicamente al Anglo Irish Bank. Todo esto ha generado un déficit público que en todos los países europeos y en los Estados Unidos ha venido creciendo.